lunes, 5 de mayo de 2014

Guerra Civil

1. EL GOLPE DE ESTADO SE TRANSFORMA EN GUERRA CIVIL 

El 17 de julio se inicia la insurrección en Melilla, el 18 y 19 se extiende por la 
península. El gobierno de Casares Quiroga reacciona con lentitud (clave), dimisión. 
Nombrado Diego Martínez Barrios, dimite por la falta de apoyos, y, finalmente, el 19 
de julio José Giral forma el nuevo gobierno que decide la entrega de armas a los 
civiles. Los ciudadanos se implican en la defensa de la República. 

El pronunciamiento militar estaba previsto como un alzamiento en distintas 
guarniciones militares. En ellas los sublevados debían apoderarse de los resortes del 
gobierno con ayuda de grupos civiles comprometidos en la acción. 

Tienen éxito en la España más atrasada y conservadora, es decir, en el interior, Galicia 
y la Andalucía del Guadalquivir (Cádiz, Sevilla, Huelva). Fracasa en la España 
industrializada. 

Inicialmente los rebeldes dirigidos por Mola, que inicialmente dirige la conspiración 
desde Pamplona, pretendían establecer una dictadura militar, eliminar el riesgo de la 
revolución y hacer una “operación sistemática y violenta de limpieza” de todas aquellas 
organizaciones o individuos que hubieran sido percibidos como amenaza para los 
valores tradicionales. 


CONSOLIDACIÓN DE LOS DOS BANDOS. 

Sublevados: militares conservadores, propietarios de tierras, monárquicos afiliados a 
partidos de derecha, católicos... los que veían con malos ojos que las clases populares y 
pequeñoburguesas llegasen al poder. Apoyados e inspirados en el fascismo del que 
copian las formas. 

Leales: clases trabajadoras, burguesía progresista, parte del ejército republicano... 
Afiliados a organizaciones socialistas, comunistas y anarquistas. Partidos republicanos. 


SIGNIFICACIÓN DEL CONFLICTO. 

En Europa se entiende como un enfrentamiento entre el fascismo y la democracia 
liberal. En cualquier caso supone el enfrentamiento entre los viejos grupos 
dominantes del periodo de la Restauración, cuya arma era el ejército, y los grupos 
emergentes de obreros y burgueses, que pretendían establecer un sistema político 
progresista y realmente democrático. 

Las clases privilegiadas optan por el abandono de la vía legal y parlamentaria para 
apoyar el golpe de Estado. Recurren a la violencia como método para evitar la 
incorporación a la participación política de las clases trabajadoras. Aparte de otras 
muchas cosas, el golpe de Estado les asegura el mantenimiento de una masa trabajadora 
abundante, barata, sumisa y despolitizada. LA INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO. 

La Guerra Civil Española fue seguida internacionalmente con sumo interés por parte de 
la opinión pública. Los partidarios del sistema democrático, los partidos obreros y la 
URSS fueron quienes apoyaron al gobierno republicano. La defensa de los valores de la 
República se entendía como la de los valores democráticos. Por el contrario Alemania e 
Italia apoyaron desde el primer momento a los sublevados, lo mismo que los católicos 
reaccionarios y el papado. 

Sin embargo la respuesta de los Estados democráticos europeos dejó mucho que desear: 
en agosto de 1936 se formó el Comité de No-intervención que optó por aislar el 
conflicto y no intervenir. En realidad esto supuso una enorme injusticia para la 
República puesto que, al no poder adquirir armas, se le niega el derecho legítimo de 
defenderse de la insurrección de una parte de su propio ejército. 

La ayuda de la URSS se pagó en oro y le supuso al gobierno republicano tener que 
aceptar consejeros militares y políticos que influirían en la política nacional a través del 
PC. 

Las Brigadas Internacionales movilizaron a más de sesenta mil voluntarios que 
vinieron a España para ayudar en la defensa de los valores democráticos. Representan 
en el contexto internacional de entreguerras la solidaridad antifascista. 

La ayuda de Italia y Alemania a los sublevados fue continua y de gran alcance, puesto 
que veían en la experiencia española una posibilidad de ensayo y formación, por eso se 
concretó en el envío de tropas y acciones militares entre las que podemos destacar la 
intervención de la Legión Cóndor, alemana, en el bombardeo sobre la población civil 
de Guernika. 


2. OPERACIONES MILITARES. 

(Estudiar viendo mapas libro texto). 

Básicamente se pueden establecer cuatro etapas: 

A) Los inicios. Avance hacia Madrid. 

Las operaciones militares comenzaron muy pronto. Las tropas de África (legionarios y 
regulares) cruzaron el Estrecho y, al mando de Yagüe, las columnas comenzaron su 
marcha hacia Badajoz con el propósito de enlazar con la zona sublevada del norte de la 
península. En septiembre Franco está en Toledo y en octubre del 36 en los alrededores 
de Madrid. 

En el avance, los rebeldes se han adueñado de toda Andalucía occidental y 
Extremadura, donde destaca la resistencia de Badajoz y la tremenda represión posterior: 
“la matanza de Badajoz”. 
 El acercamiento a Madrid se interrumpe, a finales de septiembre, en Toledo, donde los 
rebeldes “liberan” a población civil y militar “refugiada” en el Alcázar: “liberación del 
Alcázar de Toledo”, creación de un mito franquista. 

El 29 de octubre se decreta la movilización general para salvar Madrid bajo los lemas 
populares del “No pasarán” o “Madrid, tumba del fascismo”. 

El 6 de noviembre el gobierno se traslada a Valencia. Madrid queda en manos de la 
Junta de Defensa (dirigida por el general Miaja) y de lo que haga el comandante 
Rojo. La resistencia del pueblo de Madrid fue heroica (reforzada por voluntarios como 
los de la columna anarquista de Durruti) y consiguió que la ciudad aguantara hasta 
enero, mes en que llegaron los refuerzos de las Brigadas internacionales. Madrid se 
convierte en un símbolo internacional de resistencia al fascismo. 

Por otro lado, también desde el norte las columnas sublevadas avanzaban hacia Madrid. 
La sierra de Guadarrama se convirtió en uno de los primeros frentes de la guerra. 

En el enfrentamiento no se cuenta sólo con la participación de militares. Los voluntarios 
en apoyo de los contendientes fueron muy numerosos. Los jóvenes fascistas crearon 
pronto sus propias “banderas de Falange” de voluntarios que se ponían a las órdenes de 
los jefes militares rebeldes. Sin embargo, los milicianos que se defendían del avance 
del fascismo no siempre acataban órdenes del gobierno republicano. El ejército fascista 
contó desde el primer momento con un mando unificado y férrea disciplina, mientras 
que el ejército republicano experimentó durante meses la falta de una coordinación 
única. 

La represión y el exterminio del enemigo en la retaguardia fueron la norma en los 
primeros meses del golpe de Estado. La violencia se desató de manera incontrolada y 
tenía el carácter de “limpieza” en la zona rebelde en la que el Estado fue anulado. La 
violencia en las zonas republicanas fue más selectiva y el gobierno republicano trató de 
controlarla desde el primer momento. Nunca la apoyó, al contrario de la permisividad y 
aliento manifiesto que practicaron las autoridades fascistas. 


B) Batallas en torno a Madrid y ocupación del Norte. 

Esta etapa supone la regularización de ambos ejércitos, especialmente del republicano 
que afrontó la necesidad de unificar a sus tropas para conseguir mayor efectividad. Ello 
implicó la militarización o disolución de buena parte de las milicias. 

Fracasado el intento de entrar en Madrid, el objetivo es aislar la capital por el 
Este, por la carretera de Valencia. 

Febrero del 37: Batalla del Jarama. Una de las más duras de la guerra. Toma de 
Málaga: la aviación alemana bombardea a la población civil que huye por la carretera 
de Almería. 

Marzo del 37: Batalla de Guadalajara. Primera victoria republicana. Participan 
italianos, derrota espectacular. 
 Franco, decide cambiar de estrategia y se lanza a la conquista del norte peninsular: cae 
la franja cantábrica, de Este a Oeste, entre abril y octubre del 37: Guipuzcoa, 
Vizcaya, Santander, Asturias... 
26 de abril del 37: bombardeo de Guernika, por orden expresa del Cuartel General de 
Franco. Escándalo internacional. 

La República para intentar aliviar el frente desencadena en verano: 
Brunete, cerca de Madrid, y Belchite, junto a Zaragoza. 

Las tropas de Franco consiguen dominar una zona industrial y minera que garantiza la 
resistencia para una guerra larga. Comienza el exilio masivo de quienes logran huir. 


C) El avance hacia el Mediterráneo. 

A finales del 37 el ejército republicano había sido reestructurado y lo dirigía Rojo, el 
gran defensor de Madrid. El objetivo es tomar la iniciativa: Teruel, ocupada por los 
republicanos en enero del 38, la pierden en febrero. 

Franco desencadena la campaña de Aragón: atraviesa el Maestrazgo y llega a 
Castellón en abril de 1938: el territorio republicano queda dividido en dos partes. 


D) Batalla del Ebro. 

Es el gran episodio militar de la guerra. Más de cien mil muertos. 

El 25 de junio de 1938 los republicanos toman la iniciativa: cruzan la frontera del río, 
atacan, y penetran más de 25 kms. Toma de Gandesa, donde resisten varios meses. 
Pero Franco, apoyado por la aviación alemana, evita que sigan avanzando. En 
noviembre consigue el repliegue de las tropas republicanas al otro lado del río. Los 
rebeldes ocupan el sur de Tarragona. 

Franco emprende la definitiva ofensiva sobre Cataluña: el 26 de enero del 39 entra 
en Barcelona sin apenas resistencia (el gobierno republicano, alojado en la ciudad 
desde octubre del 37, sale a Francia. Lo mismo ocurre con las Cortes republicanas, el 
gobierno del la Generalitat y el gobierno vasco). Miles de exiliados (500.000) cruzan la 
frontera a pie atravesando en durísimas condiciones los Pirineos. 


E) Final de la guerra. 

Febrero 1939. Bajo el gobierno de la República queda Madrid y todo el arco 
Mediterráneo, desde Valencia hasta Almería. Negrin, que preside el gobierno, pretende 
seguir la guerra apoyado en su decisión por los comunistas. Están pendientes de la 
evolución de la situación internacional, del posible estallido de la guerra en Europa, lo 
cual, creían, influiría decisivamente sobre lo que estaba ocurriendo en España. 

A finales de febrero Inglaterra y Francia reconocen el gobierno de Franco. En marzo, 
Azaña, presidente de la república en el exilio, dimite. Marzo, en Madrid, sublevación contra el gobierno republicano dirigida por el 
coronel Segismundo Casado, jefe de la defensa de la capital: la sublevación va 
contra la influencia de los comunistas en el gobierno. Quieren la negociación con 
Franco. La sublevación comienza el día 5 con el pretexto de que Negrín iba a nombrar 
comunistas exclusivamente para los mandos del ejército: fuerte lucha contra las 
unidades comunistas. 

Segismundo Casado cuenta con el apoyo de Besteiro (PSOE) y parte de la UGT: se crea 
la Junta de Defensa de Madrid, para negociar la paz al margen del legítimo gobierno 
republicano. Sin embargo la negociación fue rechazada por Franco: exige rendición 
incondicional. El 28 de marzo entra en Madrid. Días posteriores, ocupación de toda la 
zona mediterránea. 

1 de abril de 1939. Franco firma el último parte de guerra. 

Negativa a cualquier intento de pacto o negociación. Nunca se planteará por parte de los 
vencedores la posibilidad de la reconciliación. 



3. LA ZONA REPUBLICANA. LA REVOLUCIÓN CONTENIDA. 

El golpe de Estado (“alzamiento nacional” para los rebeldes), justificado por quienes lo 
protagonizaron como acto para terminar con la revolución, terminó provocando lo 
contrario: el desencadenamiento de una revolución social de carácter colectivista 
que pretendía cambiar el sistema de propiedad y destruir el poder del Estado. Los 
protagonistas fueron CNT, FAI y UGT (no PC, no PSOE). 

El colectivismo afectó a amplias zonas de Aragón, Valencia, La Mancha y Andalucía. 
Hay que entenderlo como la respuesta popular frente a los facciosos (requisas, repartos, 
saqueos, detenciones, ejecuciones...) Suponía la aplicación de un nuevo orden 
revolucionario (juntas, consejos, comités). 

Una de las consecuencias inmediatas del golpe y de este proceso revolucionario fue el 
derrumbe del Estado republicano, que tendrá que invertir un enorme esfuerzo en su 
recomposición. 

Septiembre 36: Largo Caballero es nombrado jefe de un nuevo gobierno (mantiene 
además el ministerio de Guerra) en el que participan republicanos, socialistas y 
comunistas. En noviembre entran 4 ministros anarcosindicalistas (Federica 
Montseny, ministra de Sanidad; Juan Peiró, ministro de Trabajo; Juan López, ministro 
de Comercio, y Juan García Oliver, ministro de Interior). 

El proyecto fundamental es crear una gran alianza antifascista que permita recomponer 
el poder del Estado, controlar el proceso revolucionario y militarizar a las milicias, es 
decir, crear un ejército popular sobre la base de brigadas mixtas pero bajo un mando 
único y coordinado. 
 Los problemas surgen cuando los comunistas no apoyan a Largo Caballero, los 
anarquistas no renuncian a desarrollar su propia política y además se niegan a integrar 
sus milicias en el nuevo ejército y la tendencia personalista del propio jefe de gobierno. 

Sucesos mayo 37 en Barcelona: La CNT y el POUM (fundado en 1935, partido 
marxista, de tendencia trotskista y antiestalinista, enfrentado por lo tanto al PC.) se 
oponen a la presencia republicana y comunista en al Generalitat. Es el enfrentamiento 
entre los que quieren la revolución (CNT y POUM) y los que quieren controlar y 
normalizar el Estado (PC, republicanos, PSOE). 

El enfrentamiento se materializa en la toma por la fuerza del edificio de la Telefónica 
de Barcelona, que había sido ocupado por los anarquistas desde el principio de la 
guerra. Los enfrentamientos se extienden por toda la ciudad y por muchas otras 
localidades. El gobierno tardó más de una semana en controlar la situación. Las 
consecuencias son, a demás de la caída del gobierno autonómico, la del propio largo 
Caballero como presidente del republicano. El PSOE, siguiendo la tendencia 
defendida por Indalecio Prieto, se propone buscar una solución aliándose con los 
comunistas. 

El nuevo jefe de gobierno, Juan Negrín (PSOE) está fuertemente apoyado por los 
comunistas que salen muy reforzados de la crisis. En octubre el gobierno se traslada a 
Barcelona. 



4. LA ZONA SUBLEVADA. LA CREACIÓN DE UN ESTADO TOTALITARIO. 

Los grupos que apoyan inicialmente el golpe son grupos diferentes y están divididos. 
No existe un proyecto coherente, únicamente aceptan la supremacía del ejército que 
terminará por convertirse en la columna vertebral del nuevo régimen. El ejército tomará 
la iniciativa política y será el encargado de organizar el nuevo Estado. 

La idea básica de la propaganda en la de un “Alzamiento Nacional” contra una 
República “marxista” y “antiespañola”. 


Franco, generalísimo. 

En Burgos se crea, en julio, la Junta de Defensa Nacional presidida por Cabanellas (el 
mayor en edad). Su misión es gobernar el territorio ocupado, suspender la Constitución, 
la reforma agraria y la actividad de los partidos políticos. 

Se plantea la necesidad de un mando único. El 30 de septiembre del 36, Franco, 
apoyado por la propaganda de haber “liberado” el Alcázar, y por los apoyos de Hitler y 
de Mussolini, es proclamado jefe del Alzamiento. Por el decreto de 1 de octubre: jefe 
de gobierno del Estado Español y generalísimo de los ejércitos españoles. Se 
establece una dictadura personal basada en un régimen militar. Franco concentra el 
poder legislativo, ejecutivo y judicial. 
 Desaparece la Junta de Defensa y se crea la Junta Técnica del Estado formada por 
militares para asesorar al jefe de gobierno. El Cuartel General del Generalísimo se 
traslada a Salamanca. 

Siguiendo los modelos de Italia y de Alemania se crea un partido único: abril del 37, 
decreto de unificación: Falange Española Tradicionalista y de las JONS (une a todas 
las fuerzas políticas que han apoyado el golpe): “Movimiento Nacional”. Limpieza de 
falangistas rebeldes. Franco jefe del partido y del Estado. 

Carta Colectiva Episcopal de apoyo a los sublevados, julio 1937. La guerra es 
entendida por la Iglesia como una “cruzada” contra el ateismo. 


El primer gobierno de Burgos. 

Enero 1938. El proceso de institucionalización del nuevo Estado culmina con la 
formación de este primer gobierno y la desaparición de la Junta Técnica. 

Franco tiene la categoría de “Caudillo”: es generalísimo, jefe de Estado y preside el 
gobierno. 

Leyes Fundamentales: marzo, 38: Fuero del Trabajo (sindicalismo vertical), fin de la 
libertad sindical. La huelga queda entendida como un acto subversivo. 

Ley de prensa, control de los medios de comunicación y apoyo a la Iglesia. Régimen 
confesional, mantenimiento de la Iglesia, eliminación divorcio y matrimonio civil: 
“Nacional-catolicismo”. 

Ley de Responsabilidades Políticas, febrero 39: facultaba a tribunales mixtos 
formados por militares, falangistas y judicatura, para la aplicación de penas aplicadas a 
todos quienes desde 1934 hubieran estado vinculados a alguna organización política o 
sindical de izquierdas. Justicia al revés: son rebeldes y culpables todos los que se 
hubieran opuesto al golpe de Estado o al Movimiento (aberración jurídica). 



5. CONSECUENCIAS DE LA GUERRA. 

Pérdidas demográficas: más de medio millón de muertos, más de 50.000 ejecutados al 
terminar la guerra, 500.000 exiliados, de los que 300.000 lo fueron de manera 
permanente. 

Desmantelamiento de la industria y de las infraestructuras básicas: ruralización, atraso. 

La guerra supuso el establecimiento de una dictadura militar que se prolongaría hasta 
1975. Se perdieron las libertades políticas y se destruyó el proceso de modernización y 
democratización emprendido por la sociedad española en la década de los treinta. La 
guerra estableció como válido el modelo de la violencia, aplicado a todo aquel del que 
se sospechara algún tipo de disidencia. El régimen totalitario era un Estado policial. 
 La victoria de los rebeldes supuso la represión y encarcelamiento de miles de personas, 
aquellas que se habían mantenido leales al régimen democrático. España se llenó de 
presos, de cárceles, de campos de concentración, de batallones disciplinarios en los que 
se aplicaba la pena de trabajos forzados. 

El aislamiento cultural y científico fue absoluto. La mayor parte de los intelectuales del 
país habían apoyado al gobierno republicano por lo que se convirtieron en víctimas de la 
violencia fascista (Lorca, Miguel Hernández...) o tuvieron que marchar al exilio 
(Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Alberti, Salinas... ver lista página 319). 

La postguerra fue durísima. “Los años del hambre” fueron los de la mayor calamidad 
para unas clases trabajadoras sometidas a la más terrible miseria y desamparo. 

El atraso económico no se pudo empezar a superar hasta bien entrados los años 50. 

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