a) Los accidentes gramaticales
Las formas verbales se dividen en formas personales y formas no personales. Las
primeras presentan el accidente gramatical “persona” (1ª, 2ª o 3ª persona), y las
segundas (infinitivos y participios) no. De momento, vamos a prestar atención sólo a las
formas personales.
Una forma personal indica cinco accidentes gramaticales:
1.- Persona. Una forma verbal puede estar en 1ª, 2ª o 3ª persona, igual que en español.
2.- Número. Una forma verbal griega puede estar en singular o en plural (igual que en
español). El griego tenía un tercer número, el dual, totalmente en recesión en la época
clásica. Servía para referirse a un conjunto de dos personas o cosas, y tenía
representación tanto en la flexión nominal como en la verbal. Por su poca presencia,
nosotros lo estudiaremos más adelante, y de forma separada.
3.- Tiempo. El tiempo concreta el valor temporal y/o aspectual que tiene una forma
verbal en un contexto determinado. En griego tenemos seis tiempos verbales
fundamentales, igual que en latín, y menos que en español. La mayor novedad del
griego es que al equivalente a nuestro pretérito perfecto simple se le denomina aoristo.
El nombre es nuevo, pero la noción es bien conocida.
4.- Modo. Sirve para indicar la perspectiva del hablante (o escritor) con respecto a la
acción verbal: si la contempla de una manera objetiva, posible, imposible, como un
deseo, como una orden, etc. La mayor novedad del griego es que presenta un modo
verbal que no tiene ni el latín ni el español: el optativo, un modo que sirve para
expresar deseo, y que estudiaremos muy avanzado el curso.
5.- La voz. Este accidente gramatical sirve para indicar si el sujeto realiza la acción o la
sufre (activa o pasiva, en términos generales), o si está especialmente interesado en ella
o la ejecuta sobre sí mismo (voz media). Esta voz media es la mayor novedad del verbo
griego en cuanto al accidente gramatical voz, con respecto al verbo latino y español.
Desde el punto de vista morfológico, la voz media y la voz pasiva coinciden
formalmente en casi todos los tiempos verbales.
Cuando analicemos morfológicamente una forma verbal personal en griego, debemos
describir estos cinco accidentes gramaticales, tal cual tenemos en el siguiente ejemplo:
θαυμάζομεν - Primera persona del plural del presente de indicativo activo.
b) La noción de tema verbal
La noción de tema verbal es muy importante, tanto en latín como en griego.
Entendemos por “tema verbal” la base morfológica sobre la que se forman los tiempos.
Nos va a resultar más fácil si vemos un esquema de la conjugación griega. Si te das
cuenta, el tema es una cosa diferente a la “raíz” (-λυ-), que es la que aporta el
significado léxico.
c) Formas temáticas y formas atemáticas
En el verbo griego hay una distinción muy importante que a nosotros, en principio, nos
es extraña. Las formas verbales griegas pueden ser temáticas y atemáticas:
- o, ante nasales (m, n)
- e, ante las demás consonantes
Es más exacto hablar de formas temáticas que de verbos temáticos, pues hay verbos
griegos en que los temas verbales son muy independientes entre sí, y un verbo puede
tener al mismo tiempo formas temáticas y atemáticas.
Ejemplos de verbos con presente temático y verbos con presente atemático:
Temáticos: Atemáticos
θύω - δίδωμι
λύω - εἰμί
θαυμάζω - δείκνυμι
d) Las desinencias.
Las desinencias son morfemas que expresan la persona, el número y la voz. En griego
las desinencias tienen algunas variaciones dependiendo de factores como la persona y el
número (como en español), pero también por el modo o la naturaleza temática o
atemática de la forma verbal.
La memorización de estas desinencias es una cosa sumamente rentable (si no la más) en
el aprendizaje del griego.
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